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Las técnicas de esterilización
quirúrgicas deben ser considerados como métodos irreversibles, aunque en
algunos casos pueda repermeabilizarse la trompa o el deferente gracias a las
técnicas de microcirugía. El índice de arrepentimientos tras una
esterilización oscila según diferentes estudios entre un 1 a un 5% de los
casos y es más frecuente en pacientes mal informadas, jóvenes, con pareja
inestable o cuando el procedimiento se realiza en el postparto.
Tanto la esterilización en la mujer como en el hombre tienen un índice de
fracasos debidos a repermeabilizaciones espontáneas y que oscilan alrededor del
1 por mil.
Esterilización
tubárica, ligadura de trompas
Existen diferentes técnicas y procedimientos pero todos van encaminados a obstruir o seccionar las trompas de Falopio para impedir la fecundación (el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide). Las cuatro técnicas fundamentales son:
Vía abdominal. Es el procedimiento de elección cuando se practica junto con una operación como pueda ser la cesárea.
Vía vaginal. Practicando una incisión en el fondo de saco vaginal posterior y exteriorizando las trompas a su traves. No deja cicatrices externas pero en ocasiones la que se produce en la vagina puede causar molestias al coito (dispareunia).
Vía laparoscópica. El método más practicado en la actualidad. Se realiza mediante una pequeña incisión umbilical de 1-2 cm para introducir en el abdomen un sistema de optica y otra suprapúbica de 1 cm para las pinzas de coagulación y corte. Los resultados estéticos son excelentes y el postoperatorio de pocas horas.
Vía histeroscópica. Consiste en introducir con un histeroscopio (a través de la cavidad del útero) unos pequeños implantes en los orificios de desembocadura de las trompas quedando así bloqueadas en forma definitiva.
Efectividad: 0,1% de fallos.
Inconvenientes: Habitualmente requieren de anestesia general. Las complicaciones de
cualquier intervención quirúrgica.
La
vasectomía, ligadura de deferentes
Consite en la relización, generalmente con anestesia local, de una pequeña incisión en ambos testículos para cortar y ligar los conductos deferentes que son los encargados de transportar los espermatozoides durante la eyaculación hasta el exterior. La principal ventaja de este método es que no requiere hospitalización al ser realizado con anestesia local.
Efectividad: 0,1% de fallos.
Inconvenientes: Requiere un tiempo para que la efectividad sea total .
Las complicaciones de cualquier intervención quirúrgica.
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