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Técnicas de reproducción asistida


 

La esterilidad se define como la incapacidad para reproducirse, y se calcula su incidencia en aproximadamente el 10% de las parejas.

La visión y estudio del problema debe ser integrador y siempre como pareja, sea la causa masculina, femenina o mixta (como efectivamente lo es en muchas ocasiones). Es muy recomendable que a las visitas médicas acudan siempre el varón y la mujer y que se asuma y se comprenda el problema por ambas partes.

El estudio y tratamiento de la pareja estéril, en la inmensa mayoría de los casos, resulta ser un proceso largo y minucioso que debe ser asumido y comprendido como tal. Las pruebas y los tratamientos dependerán de los hallazgos y se deberán realizar en determinadas fases del ciclo por lo que pasarán meses antes de lograr el resultado deseado y en muchas ocasiones intervendrán varios especialistas (ginecólogo, andrólogo, biólogo, psicólogo etc.). Hoy en día ha evolucionado de tal manera el estudio y tratamiento de la esterilidad (técnicas de reproducción asistida), que se recomienda derivarlo a centros especiales, dotados de medios y profesionales dedicados a ello prácticamente en exclusividad.

La especie humana tiene una fecundidad media poco elevada, si tenemos en cuenta que, en una pareja normal con unas relaciones de 2-3 veces por semana, sólo tiene un 20% de posibilidades de quedar gestante el primer mes, un 50% al medio año y un 90% al cabo de un año.

Esterilidad primaria: pareja que tras un año de coitos no protegidos no ha conseguido un embarazo (para la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia el periodo es de dos años).

Esterilidad secundaria: pareja que tras la consecución de un hijo no logra nueva gestación en 2-3 años.

Infertilidad: pareja que consigue gestación pero que no llega a término (no tiene hijos).

Aborto habitual: pérdida de 2 o más gestaciones seguidas menores de 20 semanas.

Hay ciertos factores de riesgo de esterilidad entre los que se pueden citar los siguientes: enfermedades de transmisión sexual, antecedentes de aborto provocado, retraso de la edad de la primera gestación, tratamiento con quimioterapia, tabaco, sedentarismo, drogadicción, procesos quirúrgicos o inflamatorios abdominales, exposición a tóxicos etc.

 

 

Existen alrededor de un 20% de factores mixtos entre las que se encuentran las de causa desconocida (en las que incluimos la esterilidad psicógena), un 40% de causas masculinas y un 40% de causas femeninas . El grupo de esterilidad sin causa aparente tenemos que reconocer que obedece a la incapacidad de los recursos actuales para descubrir otros aspectos que hasta la fecha se nos escapan al conocimiento.

 

 

La primera visita constará en la elaboración de un correcto historial tanto de la mujer como del varón para intentar encontrar antecedentes familiares y personales que pudieran estar implicados en el problema. El ginecólogo efectuara la exploración femenina y podrá aconsejar la exploración masculina por el urólogo.

Los estudios a realizar en una pareja estéril van encaminados a detectar las causas fundamentales de la misma y al menos debería abarcar los siguientes aspectos:

Otros estudios complementarios como el de factores inmunológicos, determinaciones hormonales en el varón, biopsia testicular etc., no estarían incluido dentro del protocolo de estudio básico y deberán realizar selectivamente.

 

 

El tratamiento de la esterilidad es complejo y en muchas ocasiones múltiple al estar implicados diferentes factores. En los últimos años ha experimentado un avance espectacular con la aparición de nuevos fármacos como la FSH pura (hormona segregada por la hipófisis para estimular el desarrollo del folículo ovulatorio) y el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida (fertilización in vitro, capacitación espermática, inseminación artificial etc.).

Podemos esquematizar los tratamientos de la esterilidad atendiendo a sus causas de la siguiente manera:

Factor masculino:

Factor tubárico:

Factor uterino:

Factor ovárico:

 

 

Uno de los mayores avances en el tratamiento de la esterilidad ha sido el estudio y la aplicación de las técnicas de reproducción asistida, con las que se pretende reproducir en laboratorio los pasos seguidos por la naturaleza.

Estas técnicas han ido desplazando poco apoco otros tratamientos convencionales y en las mismas intervienen equipos multidisciplinarios de profesionales con equipamiento de alta tecnología. Su utilización queda pues relegada a grandes hospitales y centros especializados, siendo imposible su utilización en la consulta diaria del ginecólogo.

Las técnicas se pueden clasificar dependiendo del lugar donde se produce la fecundación de los gametos, ya sea "in vivo" o "in vitro" (dentro o fuera de la madre), y de la procedencia de aquellos, de la propia pareja o de donante.

INSEMINACIÓN ARTIFICIAL

Consiste en la aportación del semen al tracto genital femenino sin contacto sexual. La inseminación artificial está indicada en muchas situaciones, pero fundamentalmente cuando exista un factor masculino o cervical.

La inseminación puede ser realizada con semen de la propia pareja IAC (inseminación artificial conyugal), o con semen de donante IAD (inseminación artificial de donante). Según el punto del tracto genital donde se deposita el semen, podemos distinguir entre inseminación cervical, intrauterina e intraperitoneal. La elección de la técnica se realiza en función de las características y de las causas de la esterilidad y la tasa de embarazos ronda el 14% por ciclo.

FECUNDACIÓN IN VITRO

La FIV es una técnica de reproducción asistida en que la unión de los gametos (óvulo y esperma) y la división celular se consigue en el laboratorio, procediéndose a la posterior introducción de los embriones así obtenidos en el aparato genital de la mujer.

La FIV consta de las siguientes fases:

La tasa de embarazos tras FIV se sitúa alrededor del 30% por ciclo.

VARIANTES DE LA FIV

Congelación de embriones

Los tratamientos inductores en FIV hacen que el número de embriones obtenidos sea más alto de los que van a ser transferidos. La posibilidad de congelación de los embriones sobrantes, hace que la paciente no deba realizar todo el proceso completo de FIV en caso de no embarazo o deseo de una nueva gestación.

Donación de ovocitos

Es una técnica en la que que el gameto femenino es aportado por una mujer distinta (donante) a la que recibirá el embrión resultante (receptora).
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